La persona humana, cumbre y síntesis de la creación

No es posible una completa y profunda investigación filosófica acerca de la creación sin poner de relieve las maravillas con que Dios se dignó enriquecer su obra, la más estupenda del universo sensible. No creo que haya otro filósofo en la historia de la misma filosofía cristiana que haya asentado l...

Full description

Saved in:  
Bibliographic Details
Main Author: Bogliolo, Luigi 1910-1999 (Author)
Format: Electronic Article
Language:Spanish
Check availability: HBZ Gateway
Interlibrary Loan:Interlibrary Loan for the Fachinformationsdienste (Specialized Information Services in Germany)
Published: 1997
In: Sapientia
Year: 1997, Volume: 52, Issue: 202, Pages: 383-389
Further subjects:B Ser
B Creacion
B Filosofia
B Dios
B Persona Humana
Online Access: Volltext (kostenfrei)
Description
Summary:No es posible una completa y profunda investigación filosófica acerca de la creación sin poner de relieve las maravillas con que Dios se dignó enriquecer su obra, la más estupenda del universo sensible. No creo que haya otro filósofo en la historia de la misma filosofía cristiana que haya asentado la grandeza del ser humano sobre cimientos más firmes y sugestivos que Santo Tomás de Aquino, pero desgraciadamente no suficientemente valorizados por los mismos que se profesan tomistas. El hombre es la más perfecta de las obras de la creación de todo el mundo sensible. En la persona humana están incluidas y recogidas todas las perfecciones del mundo inferior al hombre. Sin duda, la perfección primera, que es el ser como acto primero y último de todo lo real, la forma de todas las formás, la perfección de todas las perfecciones, nos ayuda a comprender la grandeza y dignidad de la persona. Esto ha sido puesto a la luz en la primera mitad de este siglo por el finado estigmatino Padre Cornelio Fabro y por el dominico francés Padre Louis-Bertrand Geiger, autores de dos trabajos notables que finalmente pusieron en evidencia algo del auténtico tomismo, después de la encíclica Aeterni Patris t . Pero el principio universal y fundamental objetivo del ser como acto de todo acto, no basta; hay que añadir el acto de todo acto en sentido universal subjetivo, que es el intelecto, lo que toda la escolástica ha olvidado. El estudio y la profundízación del intelecto, la más alta facultad del alma espiritual humana es un principio, no menos importante que el del ser. El intelecto es la forma de todas las formas, el acto de todos los actos, la perfección de todas las perfecciones, calificante universal del conocer humano en sentido subjetivo.
Contains:Enthalten in: Sapientia