La filosofía política de Tomás Casares

Tomás Casares fue un filósofo en el sentido propio de la palabra. Nunca fue esa caricatura de filósofos que son muchos profesores de filosofía; algunos, hombres de laboratorio exponentes de un "academicismo" estéril; otros, repetidores —a veces enciclopédicos— de textos —a veces venerables...

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Bibliographic Details
Main Author: Montejano (h), Bernardino (Author)
Format: Electronic Article
Language:Spanish
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Interlibrary Loan:Interlibrary Loan for the Fachinformationsdienste (Specialized Information Services in Germany)
Published: 1977
In: Sapientia
Year: 1977, Volume: 32, Issue: 125, Pages: 253-262
Further subjects:B Religion
B Casares, Tomás D., 1895-1976
B Filosofia Politica
B Estado
Online Access: Volltext (kostenfrei)
Description
Summary:Tomás Casares fue un filósofo en el sentido propio de la palabra. Nunca fue esa caricatura de filósofos que son muchos profesores de filosofía; algunos, hombres de laboratorio exponentes de un "academicismo" estéril; otros, repetidores —a veces enciclopédicos— de textos —a veces venerables— sin espíritu de crítica y sin inteligencia para actualizarlos a las necesidades y exigencias de nuestro tiempo. Como verdadero filósofo, Casares se incorporó a la mejor tradición que ya comienza en Grecia con grandes testimonios vitales, como los de Heráclito y Sócrates: la de la filosofía insertada en la viday no al margen de ella; la de los hombres que sienten en su carne y en su sangre una responsabilidad concreta respecto a sus prójimos. Esa filosofía encarnada constituye un saber ordenado, cuyo fundamento se encuentra en una concepción general de la realidad, en la metafísica o filosofía primera. Y respecto al tema del hombre requiere una antropología. Pero también tiene una dimensión práctica —de la que nos ocuparemos en este artículo en algunos de sus aspectos— que abarca la actividad del hombre, que comprende los campos de lo agible y de lo factible, del obrar y del hacer y que engloba las realidades morales y artístico-técnicas. Y allí como manifestaciones de la vida humana, de la conducta del hombre, aparecen los problemas políticos, jurídicos, sociales, económicos, educacionales, técnicos, artísticos, etc. Acerca de todos ellos, que son problemas prácticos, la filosofía práctica debe dar sus respuestas. Cuando no las da, cuando los filósofos eluden su responsabilidad, cuando dan la espalda a su auténtico compromiso, quedan los demás hombres huérfanos de los grandes criterios orientadores.
Contains:Enthalten in: Sapientia