Verdad e historia
-Desde el siglo pasado la Filosofía se ha aplicado reflexivamente al tema de la Historia. El hombre, unidad sustancial de cuerpo y alma, en razón de su cuerpo está instaurado en el tiempo, más aún, es un ser temporal y, como tal, cambiante. Por el contrario, por su espíritu. es un ser sustancialment...
| Main Author: | |
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| Format: | Electronic Article |
| Language: | Spanish |
| Check availability: | HBZ Gateway |
| Interlibrary Loan: | Interlibrary Loan for the Fachinformationsdienste (Specialized Information Services in Germany) |
| Published: |
1969
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| In: |
Sapientia
Year: 1969, Volume: 24, Issue: 93 |
| Further subjects: | B
Verdad
B Filosofia B Historia |
| Online Access: |
Volltext (kostenfrei) |
| Summary: | -Desde el siglo pasado la Filosofía se ha aplicado reflexivamente al tema de la Historia. El hombre, unidad sustancial de cuerpo y alma, en razón de su cuerpo está instaurado en el tiempo, más aún, es un ser temporal y, como tal, cambiante. Por el contrario, por su espíritu. es un ser sustancialmente inmutable y permanente y a la vez consciente y libre. De esta conjunción de corporeidad temporal y de dominio sobre la misma, de la unidad permanente del espíritu por la conciencia y la libertad, se origina la Historia. El hombre es un ser esencialmente histórico, cambiante en su ser y actividad individuales y en sus múltiples creaciones de los distintos sectores de la cultura, que constituyen su mundo: el Arte y la Técnica, la Moral, el Derecho, la Economía y la Sociología, la Ciencia, la Filosofía y la Teología: nada humano en sí mismo y en su proyección cultural sobre el mundo y sobre el propio hombre escapa a su carácter histórico. 2.-Esta verdad, que hoy se manifiesta en toda su fuerza y hasta nos parece evidente por demás, fue descuidada sin embargo o no tenida en cuenta suficientemente en épocas anteriores. Muchos sistemas filosóficos se organizaron como si la inteligencia no estuviera encarnada y no dependiera en su actividad espiritual propia de la vida de los sentidos y, consiguientemente, de la materia. Tal ha sido la posición de los grandes sistemas exageradamente espiritualistas o racionalistas, desde Platón a Hegel pasando por Descartes, Leibniz y Espinoza. Sólo hay una verdad absoluta, de acuerdo a esta posición, enteramente descarnada y desvinculada de la Historia. |
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| Contains: | Enthalten in: Sapientia
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