El intelectualismo realista del tomismo, frente al irracionalismo nihilista del existencialismo ateo
Los dos fundamentos del existencialismo ateo. Los fundamentos, en que el existencialismo cimenta su ateísmo, pueden reducirse a dos: a) gnoseológico-irracionalista, el primero, y b) ontológico-nihilista, el segundo. Frente a ellos, el Tomismo debe asumir, a su vez: a) una actitud crítica, que le per...
| Main Author: | |
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| Format: | Electronic Article |
| Language: | Spanish |
| Check availability: | HBZ Gateway |
| Interlibrary Loan: | Interlibrary Loan for the Fachinformationsdienste (Specialized Information Services in Germany) |
| Published: |
1966
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| In: |
Sapientia
Year: 1966, Volume: 21, Issue: 79 |
| Further subjects: | B
Tomismo
B Congreso Internacional Tomista B Existencialismo |
| Online Access: |
Volltext (kostenfrei) |
| Summary: | Los dos fundamentos del existencialismo ateo. Los fundamentos, en que el existencialismo cimenta su ateísmo, pueden reducirse a dos: a) gnoseológico-irracionalista, el primero, y b) ontológico-nihilista, el segundo. Frente a ellos, el Tomismo debe asumir, a su vez: a) una actitud crítica, que le permita discernir la verdad y el error encerrados en las mencionadas posiciones del existencialismo, y b) ofrecer una solución positiva, como él sólo puede darla, al problema gnoseológico y ontológico, como fundamento de las pruebas de la existencia de Dios. Es lo que vamos a intentar ofrecer aquí en ceñida síntesis. El anti-conceptualismo subjetivista del existencialismo. El existencialismo como el vitalismo precedente, con el que tiene puntos de contacto y de influencia, asume una actitud anti-intelectualista frente al conceptualismo subjetivista, que, desde Descartes a Kant e idealistas posteriores, entiende el concepto como imagen subjetiva o esquema de la realidad. El concepto, así entendido, realmente no puede brindar una aprehensión de la realidad como es, pues nos coloca frente a ella, sin de-velar ni penetrar en su ser, en lo que realmente es. En Kant tal conceptualismo se agrava aún más y definitivamente como una construcción a priori, enteramente subjetivista, de los fenómenos para acabar en un concepto totalmente subjetivo – única realidad en cuya inmanencia trascendental elabora fenoménicamente el mundo y el yo, en el idealismo trascendental. También la epistemología contemporánea -bajo la inspiración kantiana en muchos casos, como el de Meyerson- concibe el conocimiento científico como un conceptualismo pragmático, elaborado no para conocer sino para organizar y utilizar los fenómenos. De lo cual el vitalismo –Bergson, principalmente, y el existencialismo deducen que la actividad intelectiva, cuyo prototipo es la ciencia empírico-matemática- es un conceptualismo, que esquematiza y organiza subjetivamente los fenómenos, sin aprehender el ser o realidad misma... |
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| Contains: | Enthalten in: Sapientia
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